miércoles, 16 de noviembre de 2011

Empresa


La empresa es la institución o agente económico que toma las decisiones sobre la utilización de factores de la producción para obtener los bienes y servicios que se ofrecen en el mercado. La actividad productiva consiste en la transformación de bienes intermedios (materias primas y productos semi-elaborados) en bienes finales, mediante el empleo de factores productivos (básicamente trabajo y capital).
Para poder desarrollar su actividad la empresa necesita disponer de una tecnología  que especifique que tipo de factores productivos precisa y como se combinan. Asimismo, debe adoptar una organización y forma jurídica que le permita realizar contratos, captar recursos financieros, si no dispone de ellos, y ejerce sus derechos sobre los bienes que produce.
La empresa es el instrumento universalmente empleado para producir y poner en manos del publico la mayor parte de los bienes y servicios existentes en la 
economía. Para tratar de alcanzar sus objetivos, la empresa obtiene del entono los factores que emplea en la producción, tales como materias primas, maquinaria y equipo, mano de obra, capital, etc… Dado un objetivo u objetivos prioritarios hay que definir la forma de alcanzarlos y adecuar los medios disponibles al resultado deseado. Toda empresa engloba una amplia gama de personas e intereses ligados entre sí mediante relaciones contractuales que reflejan una promesa de colaboración. Desde esta perspectiva, la figura del empresario aparece como una pieza básica, pues es el elemento conciliador de los distintos intereses

Tipos de Empresa Clasificados Según Diversos Criterios:
Los criterios más habituales para establecer una tipología de las empresas, son los siguientes:
  • Según el Sector de Actividad: 
    • Empresas del Sector Primario: También denominado extractivo, ya que el elemento básico de la actividad se obtiene directamente de la naturaleza: agricultura, ganadería, caza, pesca, extracción de áridos, agua, minerales, petróleo, energía eólica, etc. 
    • Empresas del Sector Secundario o Industrial: Se refiere a aquellas que realizan algún proceso de transformación de la materia prima. Abarca actividades tan diversas como la construcción, la óptica, la maderera, la textil, etc..
    • Empresas del Sector Terciario o de Servicios: Incluye a las empresas cuyo principal elemento es la capacidad humana para realizar trabajos físicos o intelectuales. Comprende también una gran variedad de empresas, como las de transporte, bancos, comercio, seguros, hotelería, asesorías, educación, restaurantes, etc. 
  • Según el Tamaño: Existen diferentes criterios que se utilizan para determinar el tamaño de las empresas, como el número de empleados, el tipo de industria, el sector de actividad, el valor anual de ventas, etc. Sin embargo, e indistintamente el criterio que se utilice, las empresas se clasifican según su tamaño en: 
    • Grandes Empresas: Se caracterizan por manejar capitales y financiamientos grandes, por lo general tienen instalaciones propias, sus ventas son de varios millones de dólares, tienen miles de empleados de confianza y sindicalizados, cuentan con un sistema de administración y operación muy avanzado y pueden obtener líneas de crédito y préstamos importantes con instituciones financieras nacionales e internacionales 
    • Medianas Empresas: En este tipo de empresas intervienen varios cientos de personas y en algunos casos hasta miles, generalmente tienen sindicato, hay áreas bien definidas con responsabilidades y funciones, tienen sistemas y procedimientos automatizados.
    • Pequeñas Empresas: En términos generales, las pequeñas empresas son entidades independientes, creadas para ser rentables, que no predominan en la industria a la que pertenecen, cuya venta anual en valores no excede un determinado tope y el número de personas que las conforman no excede un determinado límite .
    • Microempresas: Por lo general, la empresa y la propiedad son de propiedad individual, los sistemas de fabricación son prácticamente artesanales, la maquinaria y el equipo son elementales y reducidos, los asuntos relacionados con la administración, producción, ventas y finanzas son elementales y reducidos y el director o propietario puede atenderlos personalmente 
  • Según la Propiedad del Capital: Se refiere a si el capital está en poder de los particulares, de organismos públicos o de ambos. En sentido se clasifican en: 
    • Empresa Privada: La propiedad del capital está en manos privadas 
    • Empresa Pública: Es el tipo de empresa en la que el capital le pertenece al Estado, que puede ser Nacional, Provincial o Municipal 
    • Empresa Mixta: Es el tipo de empresa en la que la propiedad del capital es compartida entre el Estado y los particulares 
  • Según el Ámbito de Actividad: Esta clasificación resulta importante cuando se quiere analizar las posibles relaciones e interaccionesentre la empresa y su entorno político, económico o social . En este sentido las empresas se clasifican en: 
    • Empresas Locales: Aquellas que operan en un pueblo, ciudad o municipio .
    • Empresas Provinciales: Aquellas que operan en el ámbito geográfico de una provincia o estado de un país 
    • Empresas Regionales: Son aquellas cuyas ventas involucran a varias provincias o regiones 
    • Empresas Nacionales: Cuando sus ventas se realizan en prácticamente todo el territorio de un país o nación 
    • Empresas Multinacionales: Cuando sus actividades se extienden a varios países y el destino de sus recursos puede ser cualquier país 
  • Según el Destino de los Beneficios: Según el destino que la empresa decida otorgar a los beneficios económicos (excedente entre ingresos y gastos) que obtenga, pueden categorizarse en dos grupos: 
    • Empresas con Ánimo de Lucro: Cuyos excedentes pasan a poder de los propietarios, accionistas, etc... 
    • Empresas sin Ánimo de Lucro: En este caso los excedentes se vuelcan a la propia empresa para permitir su desarrollo 
  • Según la Forma Jurídica: La legislación de cada país regula las formas jurídicas que pueden adoptar las empresas para el desarrollo de su actividad . La elección de su forma jurídica condicionará la actividad, las obligaciones, los derechos y las responsabilidades de la empresa. En ese sentido, las empresas se clasifican —en términos generales— en: 
    • Unipersonal: El empresario o propietario, persona con capacidad legal para ejercer el comercio, responde de forma ilimitada con todo su patrimonio ante las personas que pudieran verse afectadas por el accionar de la empresa 
    • Sociedad Colectiva: En este tipo de empresas de propiedad de más de una persona, los socios responden también de forma ilimitada con su patrimonio, y existe participación en la dirección o gestión de la empresa 
    • Cooperativas: No poseen ánimo de lucro y son constituidas para satisfacer las necesidades o intereses socioeconómicos de los cooperativistas, quienes también son a la vez trabajadores, y en algunos casos también proveedores y clientes de la empresa 
    • Comanditarias: Poseen dos tipos de socios: a) los colectivos con la característica de la responsabilidad ilimitada, y los comanditarios cuya responsabilidad se limita a la aportación de capital efectuado 
    • Sociedad de Responsabilidad Limitada: Los socios propietarios de éstas empresas tienen la característica de asumir una responsabilidad de carácter limitada, respondiendo solo por capital o patrimonio que aportan a la empresa
    • Sociedad Anónima: Tienen el carácter de la responsabilidad limitada al capital que aportan, pero poseen la alternativa de tener las puertas abiertas a cualquier persona que desee adquirir acciones de la empresa. Por este camino, estas empresas pueden realizar ampliaciones de capital, dentro de las normas que las regulan.
Método cuantitativo y cualitativo

El objetivo de cualquier ciencia es adquirir conocimientos y la elección del método adecuado que nos permita conocer la realidad es por tanto fundamental.  El problema surge al aceptar como ciertos los conocimientos erróneos o viceversa.  Los métodos inductivos y deductivos tienen objetivos diferentes y podrían ser resumidos como desarrollo de la teoría y análisis de la teoría respectivamente.  Los métodos inductivos están generalmente asociados con la investigación cualitativa mientras que el método deductivo está asociado frecuentemente con la investigación cuantitativa.

Método cuantitativo



La investigación cuantitativa es aquella en la que se recogen y analizan datos cuantitativos sobre variables.  La investigación cualitativa evita la cuantificación.  Los investigadores cualitativos hacen registros narrativos de los fenómenos que son estudiados mediante técnicas como la observación participante y las entrevistas no estructuradas3.  La diferencia fundamental entre ambas metodologías es que la cuantitativa estudia la asociación o relación entre variables cuantificadas y la cualitativa lo hace en contextos estructurales y situacionales. La investigación cualitativa trata de identificar la naturaleza profunda de las realidades, su sistema de relaciones, su estructura dinámica.  La investigación cuantitativa trata de determinar la fuerza de asociación o correlación entre variables, la generalización y objetivación de los resultados a través de una muestra para hacer inferencia a una población de la cual toda muestra procede.  Tras el estudio de la asociación o correlación pretende, a su vez, hacer inferencia causal que explique por qué las cosas suceden o no de una forma determinada

Mercados



En términos económicos generales el mercado designa aquel conjunto de personas y organizaciones que participan de alguna forma en la compra y venta de los bienes y servicios o en la utilización de los mismos. Para definir el mercado en el sentido más específico, hay que relacionarle con otras variables, como el producto o una zona determinada.

En el mercado existen diversos agentes que se influyen entre sí, dando lugar a un proceso dinámico de relaciones entre ellos. Al mismo tiempo, el mercado está rodeado de varios factores ambientales que ejercen en mayor o menor grado una determinada influencia sobre las relaciones y estructuras del mismo.

Los mercados pueden clasificarse principalmente en base a las características de los compradores y en base a la naturaleza de los productos.

De acuerdo con el primer criterio se tienen los dos tipos de mercados siguientes:

Los Mercados de Consumo:

Son aquellos en los que se realizan transacciones de bienes y servicios que son adquiridos por las unidades finales de consumo. Estos mercados pueden dividirse en tres tipos principales:

Mercados de productos de consumo inmediato.

Son aquellos en los que la adquisición de productos por los compradores individuales o familiares se realiza con gran frecuencia, siendo generalmente consumidos al poco tiempo de su adquisición. Es el caso del pescado, de la carne, las bebidas, etc.

Mercados de productos de consumo duradero.

Son aquellos en los que los productos adquiridos por lo compradores individuales o familiares son utilizados a lo largo de diferentes períodos de tiempo hasta que pierden su utilidad o quedan anticuados, por ejemplo: los televisores, los muebles, los trajes, etc.

Mercados de servicios:

Están constituidos por aquellos mercados en los que los compradores individuales o familiares adquieren bienes intangibles para su satisfacción presente o futura, ejemplo: los servicios, la lavandería, enseñanza, sanidad, etc.

Los Mercados industriales o institucionales:

Son aquellos en los que se realizan transacciones de bienes y servicios empleados en la obtención de diferentes productos que son objeto de transacción posterior o que se adquieren para obtener un beneficio mediante su posterior reventa.

En otros términos, los mercados industriales son aquellos que comprenden los productos y servicios que son comprados para servir a los objetivos de la organización. Teniendo en cuenta los objetivos genéricos de las organizaciones, se pueden distinguir tres tipos de compradores:

Compradores industriales.

Son aquellos que adquieren bienes y servicios para la obtención de productos intangibles que son objeto de comercialización posterior. Ejemplo: Empresas de automóviles, etc.

Compradores institucionales:

Son aquellos que adquieren bienes y servicios para la obtención de productos generalmente intangibles, la mayoría de los cuales no son objeto de comercialización. Es el caso, de universidades, fuerzas armadas, etc.

Compradores intermediarios industriales:

Están formados por los compradores de bienes y servicios para revenderlos posteriormente o para facilitar la venta de otros productos. Ejemplo: mayoristas, minoristas, empresas de servicios, etc.


Teniendo en cuenta la naturaleza de los productos, los mercados pueden clasificarse en:

Mercados de productos agropecuarios y procedentes del mar.
Mercados de materias primas.
Mercados de productos técnicos o industriales.
Mercados de productos manufacturados.
Mercados de servicios.
Mercado abierto.

Denominación utilizada para designar las operaciones de compra venta de fondos públicos realizadas por el banco central de un país. Estas operaciones constituyen uno de los más importantes instrumentos de políticas económicas con el que cuentan los gobiernos para regular el volumen de dinero en circulación.

Mercado de Cambios.

Denominación utilizada para designar las compras y ventas de divisas. Existen dos tipos principales.
Mercado de cambios al contado. 

Es aquel en el que las operaciones de compraventa de divisas se realizan para su entrega y pago en el momento o a los pocos días de ser contratadas.
Mercado de cambios de futuros.
Es aquel en el que las operaciones de compraventa de divisas se realizan para su entregue y pago en una fecha futura previamente fijada.

Mercado de capitales.

Denominación que se utiliza para designar las diferencias operaciones financieras que se efectúan a medio y largo plazo y el conjunto de instituciones que facilitan la realización de tales operaciones. Comprende dos tipos principales:
Mercado de crédito:
Es aquel mercado en el que las operaciones financieras se realizan a través de préstamos de los bancos y de las instituciones de inversión.
Mercado de valores:
Es aquel en el que las operaciones de financiación se efectúan mediante las transacciones de diferentes títulos valores en la Bolsa de comercio.

Mercado de Cupones:

Denominación utilizada para designar las operaciones de contratación de derechos de suscripción en las Bolsas de Comercio.

Mercado de Dinero.

Es aquel mercado en el que se realizan operaciones financieras a corto plazo generalmente inferiores en un año.

Mercado de Divisas.

Denominación que se emplea para designar el conjunto de transacciones que se realizan con monedas extranjeras entre los diferentes bancos delegados, para atender las peticiones de sus correspondientes clientes.

Mercado de Ocasión.

Expresión utilizada para designar aquellos lugares o establecimientos en los que se realizan transacciones de productos, en condiciones más ventajosas para los compradores que en los establecimientos habituales.

La razón de ser de esta ventaja puede radicar en diferentes causas, como son, la venta de productos de segunda mano, fuera de moda, restos de existencias, con pequeños defectos.

Mercado de Valores.

Denominación que designa el conjunto de personas, entidades públicas o privadas, relacionadas con la emisión, contratación y control de valores negociables.

Mercado Exterior.

Denominación utilizada para designar las diferentes transacciones que las empresas realizan fuera de su propio país.

Mercado interior.

Denominación utilizada para designar las diferentes transacciones y las organizaciones que las realizan dentro del país en el que está situada una determinada empresa.

Mercado Negro.

Denominación utilizada para designar las diferentes operaciones de compraventa que se realizan al margen de la ley de un país. Este mercado suele originarse como consecuencia de la escasez de un bien en relación con la demanda existente del mismo.

Mercado Potencial.

Es la cantidad máxima que de un producto o servicio puede venderse durante un periodo dado de tiempo en un mercado y en unas condiciones determinadas. También suele denominarse a este concepto potencial del mercado.

El potencial del mercado depende en la mayoría de los casos de la situación económica del país, así como el conjunto de acciones comerciales que las empresas productoras y vendedoras de un determinado bien puedan realizar.

Mercados Centrales Mayoristas.

Son centros físicos de contratación al por mayor existentes en los grandes núcleos urbanos, en los que se reciben los productos agrarios, ganaderos y pesqueros desde los centros de contratación en origen. Existen dos tipos principales: los mercados centrales tradicionales o mercados de abastos y los mercados de alguna empresa.

Mercados de Futuros:

Denominación empleada para designar aquellos mercados en los que se realizan la contratación de productos para la entrega futura o diferida de los mismos, a un precio determinado y acordado previamente entre el comprador y el vendedor.

Mercados de Tránsito:

Denominación empleada para designar aquellos mercados situados en los puertos y pasos de frontera, en los que se realizan transacciones de diversos productos con destinos muy variados.

Mercados en origen:

Denominación empleada para referirse a los lugares próximos a los centros de producción agrarios, ganaderos y pesqueros, en los que se efectúa la primera venta de estos productos.


viernes, 17 de junio de 2011

En sí y para sí


Ser-Para-Sí

El hombre en lo que tiene de ser humano y no de realidad cosificada: el ser sujeto o subjetividad.

En el hombre podemos distinguir dos niveles de ser distintos, el propiamente humano y libre, y la parte común con los seres no humanos, la dimensión de cosa u objeto, la existencia ya hecha; a esta última la llama Sartre “la facticidad del para-sí” y tiene cuatro aspectos principales:

1. el hombre es cosa, en primer lugar, por su cuerpo; es un cue

rpo entre los demás cuerpos;

2. el hombre es facticidad por su pasado: el pasado es la parte de nosotros que ya está hecha, terminada, y, como tal, que no podemos modificar; en tanto que busco realizar una meta hago mi propio ser, soy sujeto, pero en la medida en que tengo una historia

, una biografía, ya soy, tengo rasgos con los que debo contar, que me pueden definir, soy un objeto;

3. el hombre es cosa también por su situación la circunstancia concreta que nos toca vivir puede limitar nuestras posibilidades de escoger; precisamente la libertad apa­rece como un enfrentamiento con la situación, como el afán de dejarla de lado, de superarla;

4. finalmente, y en el límite, la muerte nos convierte definitivamente en una cosa, en algo ya fijo, establecido; y la muerte es algo gratuito pero inevitable, está fuera de mis posibilidades, está más allá de mi subjetividad. Con ella culmina el absurdo de la existencia: “Es absurdo que hayamos nacido, es absurdo que muramos”.

La parte de nosotros que va más allá de las cosas es la subjetividad, la conciencia. Que seamos cogito implica en la filosofía de Sartre al menos lo siguiente:

· que nos relacionamos intencionalmente con las cos

as: las queremos, detestamos, conocemos, recordamos, deseamos, imaginamos...

· que somos conscientes de nosotros mismos: este ser conscientes al que se refiere Sartre no es el conocimiento que de modo temático, explícito, podemos alcanzar de nosotros mismos; en realidad, piensa Sartre, en esta forma de captarnos a nosotros mismos nos captamos como objetos, no como sujetos; sin embargo existe un conocimiento más básico de nuestra subjetividad: antes de cualquier acto de reflexión o d

e conciencia temática de sí mismo, la conciencia tiene cierta noticia de sí mismo (a esta consciencia la denomina “cogito prerreflexivo” o “conciencia no-tética de sí”): miramos un paisaje, pasa un tiempo y recordamos haberlo mirado; cuando vivimos en este recuerdo somos conscientes de nosotros mismos de forma temática, nuestro tema, el objeto de nuestro conocimiento, es nuestro haber contemplado el paisaje, como en la vivencia primera nuestro tema era el paisaje mismo; pero cuando en esta vivencia primera nuestra atención estaba dirigida al paisaje, también, aunque de un modo indirecto, éramos conscientes de estar mirando el paisaje; éste ser conscientes de nosotros mismos cuando mirábamos el paisaje es una forma de autoconcienci

a y es una dimensión fundamental del “cogito prerreflexivo”. Ya desde sus primeros escritos, desde la época de “La trascendencia del ego”, Sartre considera que esta presencia de la conciencia a sí misma es un rasgo básico del para-sí:“el modo de existencia de la con­ciencia es ser consciente de sí misma”.

El hecho del estar presente la conciencia ante sí misma es un si

gno

de la existencia de una cierta dualidad o separación en el interior de la conciencia, pues no parece posible el conocimiento de uno mismo sin una cierta distancia. Sartre se pregunta por lo que en el interior de la conciencia separa a ésta de sí misma y permite su presencia ante sí misma, su ser consciente de sí. Eso que separa no puede ser ninguna cosa, es más bien un no-ser, es la nada. Mientras que el ser-en-sí es lo lleno, lo macizo, el ser pleno, el ser-para-sí, la conciencia, está hueca, en ella hay un vacío, una escisión, una cierta nada. El hombre se convierte así en el ente por el que la nada adviene al mundo. Esta nada presente en el interior del hombre es lo que le hace ser libre, le permite estar abierto siempre al futuro y nunca identificarse completamente con su ser actual: “El para sí no es lo que es, y es lo que no es”.

A partir de las reflexiones anteriores, Sartre concluye que otra dimensi

ón fundamental del para sí es la libertad: dado que el para-sí no es tiene que hacerse; así, por su libertad, el hombre es su propio fundamento. De aquí se deriva el principio característico del existencialismo: “la existencia precede a la esencia”, “no hay una naturaleza humana”: el hombre no tiene ser, por lo que sólo le cabe hacerse y ser aquello que ha querido ser. La libertad absoluta del hombre da lugar a los sentimientos de angustia, desamparo y desesperación, sentimientos que abren la puerta a la conducta de mala fe, u ocultación de la propia responsabilidad y muestra de la tentación de ser una mera cosa.

Como para todos los filósofos existencialistas, la temporalidad es también para Sartre una categoría fundamental en la comprensión de la realidad humana; la vida humana se desenvuelve en las tres dimensiones de la temporalidad, pasado, presente y futuro. Como doctrina de la acción, el existencialismo señala la importancia del presente, pues sólo en el acto encontramos realidad, pero como doctrina de la libertad acaba otorgando al futuro la primacía en el mundo humano: es el futuro lo que nos mueve, e incluso lo que hace inteligible mi presente, pues éste sólo es real y tiene un sentido para mí en tanto que es un medio para alcanzar mis fines, en tanto que es una fase para la realización de mi proyecto.

Finalmente, en el interior del para-sí se encuentra la tensión o disposición hacia el otro, se encuentra el para-otro. O, en términos más sencillos: la sociabilidad humana, el necesitar de los otros hombres, es también uno de los rasgos fundamentales del para-sí.

“La existencia precede a la esencia”



Implica que el ser humano se define a si mismo luego de existir, creando su realidad. Utilizando un ejemplo puesto por el mismo Sartre, el artista conceptualiza su obra, le da esencia y luego la ejecuta. Por su parte, el hombre nace y luego por su libertad de elección es libre de establecer su escala de valores, su esencia. Nadie es bueno o malo por naturaleza, sino por su proyección al mundo.

Quiero percibirme amado


Toda persona quiere ser amada por otra persona esa es la ley de la vida, el amar no solo nos llena de alegría también en algunos casos esto puede ser una necesidad.

Pienso, luego existo

Descartes, al ver que no son fiables las formas de pensar que le fueron enseñadas, se propone el crear la suya propia. Toma una posición escéptica: ya que no se puede fiar de lo que le fue enseñado, ni de sus bases, empieza por dudar de "todo". Hay que notar que Descartes nunca duda de su fe (¿no lo fueran a chamuscar...?). Esto lo lleva a preguntarse: ¿de qué puedo estar seguro? Se responde que puede estar seguro que se está preguntando de qué puede estar seguro. Por lo tanto, Descartes está seguro de que piensa, y por lo tanto, existe. Ésta es su metafísica, la base para su razón. Sólo hay que notar que, aunque cada quién tenga una metafísica distinta, Descartes distingue (tal vez inconscientemente) muy bien en qué debe de consistir una metafísica: son los axiomas de la razón.

Ya sea por la traducción, o por el mismo Descartes, no encuentro una distinción entre ser y existir en sus textos (en inglés se ha traducido "I think, therefore I am"). Definamos qué es existencia a nuestro parecer: Lo que existe es lo que les aparece a los sentidos. Pero no hay forma de saber realmente si lo que perciben, es lo que les aparece (existe). También hagamos una distinción ontológica, definiendo dos tipos de ser: absoluto y relativo. El Ser absoluto, Es en todo el universo. El serrelativo, es para cada individuo. Dado que el universo es infinito, nosotros, finitos, no podemos estar seguros de que algo Sea o no Sea. Y, por la misma razón, no podemos probar que nuestro ser Sea o no Sea. Para nosotros mismos podemos ser o no ser. A lo que queremos llegar es que no hay una verdad universal (incluyendo estas frases). Por lo tanto, no podemos decir que algo Sea o no Sea con absoluta certeza. Y en cuanto a lo que es o no es, su validez estará dada en el contexto en el que se haya planteado. Descartes no hace esta distinción entre Ser absoluto y ser relativo. El Ser es incomprensible e inalcanzable, pero no el ser. Aunque podemos decir que Descartes con su filosofía se aproxima al Ser. Podemos aproximarnos tanto como queramos, pero no alcanzaremos el Ser absoluto.

El "problema" en Descartes es que no duda de sus creencias, su fe, su metafísica. Una vez que cree estar seguro de algo, no lo pone en duda, porque "ya lo probó". No permite que su método se mejore a sí mismo, se adapte, en base a la experiencia. ¿Pero entonces, debemos basar, como los existencialistas, el ser en la existencia? No, por las razones ya expuestas por Descartes, pero sí, por lo que acabamos de exponer. Podemos decir que la razón se basa en la existencia, y la existencia en la razón: pienso, luego existo Y existo y luego pienso. Pienso sí y sólo si existo.